En medio de grandes latifundios, perviven en la localidad gaditana de Vejer unas tierras comunales.

Ni las presiones de la nobleza, ni otros elementos externos, han logrado arrebatar a sus vecinos las Hazas de Suerte.

Estatua de Juan Relinque en Vejer

Juan Relinque, es un vecino de Vejer que lidera un movimiento vecinal para protestar por las tropelías de la Casa Ducal de Medina Sidonia, y que se presenta junto a distintos vejeriegos ante la Real Cancillería de Granada para denunciar en 1535 los abusos del Duque de Medina Sidonia.

Las Hazas de Suerte – único vestigio de patrimonio comunal en Andalucía- se mantienen , siete siglos después, gracias a un hombre, Juan Relinque, un héroe y líder local, defensor de los derechos comunales contra el régimen feudal.

Las aspas de los molinos de viento proyectan sombras en muchas de las tierras que rodean los campos gaditanos de Vejer y Barbate. Son lenguas de tierra, que conforman las Hazas de Suerte, parcelas de labranza del común de vecinos de esta localidad gaditana que perviven desde la Reconquista y que los habitantes de estos municipios guardan como uno de sus grandes tesoros.

Cada 22 de Diciembre- en año bisiesto- las tierras comunales se reparten por sorteo entre los vecinos que forman parte del padrón. Un legado patrimonial y cultural que conservan gracias a un héroe popular, Juan Relinque. Porque como David contra Goliat, en pleno siglo XVI, este labrador y sindico procurador, logró ganar al todopoderoso Duque de Medina Sidonia un pleito contra los abusos y gravámenes impuestos al pueblo de Vejer. Y consiguió mantener por derecho el patrimonio comunal que representan sus Hazas de Suerte.